Vivir el presente

¿Dónde está tu atención?

Nuestra atención

Seguro que te ha pasado alguna vez de ir en el coche y de repente notar que has avanzado varios kilómetros sin darte cuenta, o de estar en medio de una conversación con alguien y notar que estás pensando en algo que vas a hacer más tarde en lugar de escuchar lo que te está diciendo, o salir de casa con las zapatillas de casa en lugar de zapatos. Normalmente decimos que estos comportamientos son debido a una falta de atención. En realidad sí estamos poniendo atención pero no a lo que está sucediendo en ese preciso momento. El foco de nuestra atención no está en lo que estamos haciendo o experimentando. ¿Entonces dónde está nuestra atención?

Revivimos el pasado e inventamos el futuro

Estamos muy acostumbrados a analizar las cosas que nos han sucedido en la vida y revivir los eventos pasados en nuestra mente (conversaciones, situaciones, etc), sobre todo cuando son experiencias que nos crean algún tipo de conflicto. Por otro lado somos muy hábiles en planificar el futuro. Nos imaginamos cómo será nuestro futuro, nos preocupa lo que podría pasar y nos creamos expectativas. ¿Sirve de algo estar continuamente torturándonos por imaginar cómo serán las cosas cuando a lo mejor ni siquiera está en nuestras manos? Gastamos mucha energía estando continuamente en nuestra mente recordando, recreando, presuponiendo y planificando.

Más presencia

¿Entonces cuándo estamos aquí y ahora? Sí que ponemos nuestra atención al momento presente también, pero estamos más habituados a que la mente divague y nos lleve adonde no estamos. Si mejoramos nuestra atención hacia lo presente tendremos una vida más plena ya que lo real está sucediendo aquí y ahora. El pasado ya pasó y el futuro está aún por llegar.

Lo primero es aceptar que la mente funciona de esta manera, como un ordenador que analiza y gestiona información. No es malo, ya que es necesario también recordar lo que hemos vivido y planificar nuestro futuro.

Mindfulness es el estado que obtenemos cuando vivimos nuestras experiencias desde el presente y las aceptamos con apertura y amabilidad. Podemos lograr este estado a través de técnicas sencillas que apliquemos con constancia. La práctica más básica es conectar con tu propia respiración. Simplemente observa el flujo de aire que entra por la nariz, cómo va llenando tus pulmones, la sensación de cómo se infla el abdomen y observa cómo sale de nuevo. Basta con un par de minutos para notar como nos invade la calma y se acalla la mente.

Tu respiración siempre está en el ahora ya que no puedes respirar en el pasado ni en el futuro. Por eso conectar con la respiración sirve también como anclaje en tu día a día cuando sientes que tu mente te está llevando a otro sitio que no es el presente. Busca tu respiración y sabrás que tu atención está en el aquí y ahora.

Heléne Berg

Autora Heléne Berg

Antes vivía atrapada en mis propios pensamientos críticos, el estrés y nerviosismo. La práctica del mindfulness y la meditación me ha ayudado a conectar conmigo misma, disfrutar del presente y vivir más feliz. Ahora mi vocación es acompañar a otros en la misma situación y enseñarles técnicas que les ayuden en su día a día.

Más posts de Heléne Berg

Escribe un comentario