Comunicación en equipos de trabajo
Comprender a los que nos rodean, y nosotros hacernos entender puede ser complicado en un grupo de personas con diferentes estilos de comunicación. Cada uno con su forma de pensar, sentir y expresarse. Se juntan varias maneras de vivir y ver la realidad y, dependiendo de los estados emocionales, las formas de expresarse y las ganas de escuchar también varían.
Una mayor empatía por parte de los individuos del grupo favorecería la fluidez en la comunicación y surgirían menos conflictos. Fomentar la empatía y la amabilidad ayuda a las personas a desarrollar la capacidad de respetar y reconocer que cada uno tiene sus deseos o necesidades que quieran lograr. Con empatía la asertividad aumentaría entre los miembros del grupo.
Cultivar la empatía a través del mindfulness
Una forma de cultivar la empatía es a través de la práctica de la atención plena (mindfulness). El mindfulness nos enseña a observarnos a nosotros mismos y a lo/s que nos rodea/n desde la amabilidad, curiosidad y aceptación. Esto nos ayuda a ser más comprensivos con nosotros mismos y con los demás, a no juzgar.
Hay varios estudios científicos que muestran que la práctica del mindfulness incrementa la empatía, incluyendo la escucha activa, la aceptación sin juicio y el aumento de la capacidad de detectar emociones (propias y de otros). (Glomb, Duffy, Bono, & Yang, 2012), (Hyland et al., 2015)
Ejemplos de prácticas mindfulness para fomentar la empatía
- Escucha activa; activar la capacidad de conectar con tu interlocutor desde la presencia.
- Sentimiento de gratitud; hacernos conscientes y sentir gratitud por “las pequeñas cosas” y apreciar lo que otros hacen por nosotros.
- Humildad; observar nuestro propio ego y ser capaces de escuchar y aprender de otros (conectado con la gratitud).
- Aprender a aceptar; aceptar lo que hay en el momento presente (no igual a resignarse). Aceptar tanto nuestros propios fallos como los de nuestros compañeros.
La empatía es sinónima a ponerse en los zapatos del otro y esto nos permite establecer relaciones sanas y enriquecedoras, dentro y fuera del ámbito laboral. Todo empezando por la empatía hacia uno mismo.





